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Cómo reconocer una trufa alucinógena en buen estado

Qué mirar antes de abrir y al abrir un paquete de trufas frescas: envase, fecha, firmeza, color, manchas azules, olor y cuándo no conviene consumirlas.

Actualizado · 3 min de lectura

Una trufa alucinógena en buen estado es firme al tacto, de piel marrón clara a caramelo, con el interior de color crema y un olor terroso. Llega en un envase al vacío intacto, frío y dentro de su fecha. Las señales de alarma son las contrarias: envase hinchado o abierto, tejido blando o viscoso, moho, olor agrio o a podrido y manchas oscuras extendidas.

Antes de abrir: el envase

El envase dice mucho antes de tocar la trufa. Las trufas de las smartshops neerlandesas se venden frescas y envasadas al vacío, y la tienda indica en cada ficha la conservación en frío.

MiraBienMal
El vacíoEl plástico se pega a las piezasEnvase suelto, hinchado o con aire
La fechaDentro de plazo, con margen para tu planPasada o a punto de vencer
La temperaturaFrío al tacto, recién salido de la neveraTibio, expuesto al sol o a la calefacción
El interior visiblePiezas secas por fuera, sin líquidoLíquido acumulado, condensación abundante

Un envase hinchado es motivo suficiente para no abrirlo: indica gas, y el gas en un alimento envasado al vacío suele venir de microorganismos.

Al abrir: tacto, color y olor

Tacto. Una trufa fresca es dura y elástica, parecida a una avellana cruda con piel. Si cede al apretar, está blanda o deja la superficie pegajosa, ha perdido frescura.

Color. La piel va del marrón claro al caramelo, con zonas más oscuras en los pliegues. El interior, si la cortas, es de color crema con un dibujo marmolado. Ver qué es un esclerocio para entender qué estás viendo.

Olor. Terroso, de hongo. La tienda describe el sabor como ácido y terroso. Un olor agrio, amoniacal o a podrido es señal para tirarla.

Las manchas azules: qué significan

Una zona azulada o gris azulada en la superficie o en el corte es psilocina oxidada. Cuando el tejido se golpea o se corta, una enzima del hongo quita el fosfato a la psilocibina y otra oxida la psilocina; el resultado son cadenas de color azul (Lenz y otros, 2020).

  • Una mancha pequeña en una trufa por lo demás firme y con buen olor indica un golpe o un corte. En ese punto parte de la psilocibina ya no está en su forma estable.
  • Manchas extendidas y oscuras en muchas piezas, junto con un tejido blando o seco, indican una trufa vieja o mal conservada. Pierde potencia y calidad.

En el visor de la portada puedes comparar una trufa fresca con una envejecida.

Cuándo no consumirla

No la consumas si ves alguna de estas señales:

  • moho visible: pelusa de color verde, negro, rosa o gris sobre la piel o el corte;
  • superficie viscosa o babosa;
  • olor agrio, amoniacal o a podrido;
  • envase hinchado o roto antes de abrirlo;
  • fecha del envase pasada o trufa guardada sin frío durante días.

Una trufa en mal estado puede sentar mal al estómago, igual que cualquier alimento fresco estropeado. Y lo que hay dentro de una trufa vieja es todavía más difícil de calcular que en una fresca.

Peso, tamaño y número de piezas

Un paquete puede pesar algo menos que lo indicado al llegar. La tienda lo atribuye a la evaporación de humedad durante el transporte y dice que la potencia no cambia. El número y el tamaño de las piezas varían de un paquete a otro y no indican la potencia: lo explicamos en potencia.

Buen estado empieza en la compra

La mejor manera de tener trufas en buen estado es comprarlas cerca del día en que las vas a usar, llevarlas en frío y guardarlas en la nevera del alojamiento. Ver conservación y caducidad y, para elegir variedad, la guía de compra.